
"A veces el destino es como una tormenta de arena que no se detiene. Quieres alejarte, te persigue. Entonces cambias de dirección, pero la tormenta siempre sabe cómo encontrarte.
Una y otra vez juegas a esto, como en un baile con la muerte antes del amanecer. Esta tormenta no es algo que venga de lejos, algo que no tiene que ver contigo. Esta tormenta eres tú, algo dentro de ti.
Así que todo lo que puedes hacer es dar un paso y meterte de lleno en ella. No lo dudes. Te cortará la carne. La gente va a sangrar ahí dentro y tú también lo harás, tomarás esa sangre con tus manos, la tuya propia y la de los demás.
Y una vez que la tormenta se haya ido, no te acordarás de cómo hiciste para sobrevivir, pero una cosa es cierta: al salir de la tormenta, tu vida nunca volverá a ser la misma."
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